Aprender, ahora es algo personal.
Me ha resultado sorprendente la oleada de motivación que tienen los niños con los procesos de aprendizaje, hace una semana iniciamos este nuevo estilo de vida “sin escuela” y los niños se levantan temprano y se ponen a investigar, a leer y a consultar. Hoy me he llevado una sorpresa mucho mayor, mi hijo está enfermo, agotado por la fiebre y el malestar general. Sin embargo, esta muy motivado escribiendo un comic y no se quiere ir a la cama. Le hemos insistido que debe guardar reposo, pero su compromiso con el proceso creativo parece ser mayor que el dolor y el desaliento. Me resulta increíble percibir esa fuerza naciente, esa certeza de que su proceso de formación está en sus manos y que ha encontrado un camino en que converge el deseo con el sentido del proceso. Son muchas las conversaciones que hemos tenido recientemente sobre el inicio del proceso formativo sin escuela, la elección de espacios, proyectos, maestros y tutores… hay algo más que queda en el aire, la...